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La semana pasada finalizó la primera ronda del crowdfunding de 160 metros, una historia del rock en Bizkaia y alcanzamos la financiación mínima necesaria para poder realizar el primer capítulo. Queremos agradecer (Álvaro Fierro, Diego Urruchi, Raúl López y yo) a los más de 200 financiadores que han hecho posible este proyecto.
160 metros… es una serie documental y un docuweb que narrará la la transformación social que tuvo lugar en los años 90 en ambos márgenes de la ría de Bilbao desde el punto de vista del rock. Hasta el momento, un total de 209 aportaciones de particulares, entre 5€ y 50€, y la entrada como coproductores de la sala bilbaína Kafe Antzokia, Asociación La Caldera Musika Elkartea, Tipografika y la Sala Drumgorri de Llodio hacen posible que durante el mes de febrero comencemos el rodaje de este audiovisual; cuyo estreno está previsto para la próxima primavera en EITB y en streaming por internet.
El crowdfunding es un método para poder financiar proyectos mediante micro-aportaciones y tras esta primera ronda comienza una segunda fase de financiación que se alargará hasta el 18 de febrero, plazo límite para sufragar los gastos del documental. En este punto, hacemos un llamamiento a bares, tiendas, entidades y marcas a sumarse y apoyar la iniciativa para llevar a cabo los 5 capítulos que conformarán la serie.
Todo aquel que esté interesado en participar puede hacerlo a través de Goteo.org: http://goteo.org/project/160metros
Aquí les dejo la presentación del proyecto aparecida en el Teleberri el pasado 27 de diciembre:

Desde que Joxean Fernández ocupa la dirección de la Euskadiko Filmategia-Filmoteca Vasca, se han organizado dos retrospectivas sobre cineastas como Álex de la Iglesia o Ana Díez y ahora transcurre una entorno al tema de Cine y Guerra Civil en el País Vasco.
Se ha podido ver en los cine GOLEM de AlhóndigaBilbao, el Guernica de Alain Resnais o El otro árbol de Guernica de Pedro Lazaga. También van a proyectarse trabajos más recientes como la ópera prima de Julio Medem (Vacas, 1992), La buena nueva (Helena Taberna, 2008) o La Conspiración (Pedro Olea, 2012). Precisamente del cineasta bilbaino, Pedro Olea, tuvimos la ocasión de ver un cortometraje que realizó para la serie documental IKUSKA, una serie de cortos documentales de tema vasco dirigidos, entre otros, por Montxo Armendáriz, Antxon Ezeiza o Imanol Uribe a finales de los 70, principios de los 80.
El capitulo de Olea (de 1979), se centra en la memoria de algunos de los supervivientes del bombardeo de Gernika y empieza y termina con el testimonio del gudari Joseba Elosegi, que desmiente la versión de los nacionales de que los culpables del bombardeo fueran los rojos.
También se proyectará La Conspiración (el lunes 17 de diciembre a las 20:00), una tv-movie producida por IDEM4, ETB y TVE, que es la crónica de los días previos al Levantamiento Nacional, golpe militar dirigido por Emilio Mola desde Pamplona. Se trata también de otro desmentido de la historia, puesto que la creencia generalizada es que fue Franco fue quien conspiró para derrocar al Gobierno Republicano.

Dentro de la sección Miradas desde Euskadi del Festival Zinebi, Pedro Olea presentará en primicia los 25 primeros minutos de lo que será el montaje definitivo del documental Olaeta, una vida en danza, este sábado 17 de noviembre a las 20:00 en la sala BBK. Escrita por Alberto López-Echevarrieta, es la historia de Segundo de Olaeta, pionero de la danza moderna vasca, y de su familia, que elevaron la danza tradicional a la categoría de ballet, difundiéndola por todo el mundo.
El pasado viernes se estrenó en cines el largometraje documental Pura Vida (Pablo Iraburu y Migueltxo Molina, 2012). La historia trágica del intento de rescate del montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza (en la foto de arriba). Es trágica sí, por el fatal desenlace, pero es también heroica: la de un grupo de montañeros que en marzo del 2008, aún sabiendo de las enormes dificultades que entrañaba el rescate, pusieron su vida en peligro para subir al Campo 4 del Annapurna y tratar de traer con vida a Ochoa de Olza.
El Annapurna con 8091 metros de altura, es el décimo más alto de los 14 ochomiles de los Himalaya. Sin embargo es uno de los que presenta más dificultades puesto que, para hacer cumbre por la cara Este, hay que atravesar una arista de más de 7 kilómetros, sin bajar nunca de 7000 metros de altura. Y permanecer en esta altitud sin oxígeno, se convierte siempre en una cuenta atrás, en una cuestión de vida o muerte, por mucho que el cuerpo esté bien aclimatado. Por eso la mayoría de las expediciones, en el caso de subir por la arista, suelen bajar luego por la cara Norte. El montañero vasco Alberto Iñurrategi y el francés Jean-Christophe Lafaille fueron los primeros en coronar el Annapurna subiendo y bajando de la arista Este sin oxígeno, en el 2002.
En la estadística de los Himalaya, el Annapurna es la cima que presenta una tasa de mortalidad más elevada con una relación de una muerte por cada dos ascensiones con cumbre. El mítico K2 tiene una relación de una por cada cuatro, y el Everest una por cada nueve.
Ochoa de Olza tuvo la desgracia de caer enfermo a 7400 metros. El documental, que fue presentado en el pasado Zinemaldia y recibió el premio Serbitzu a la mejor producción vasca, narra los 4 agónicos y épicos días en los que un grupo de héroes fueron a salvarle, y muestra la historia personal de cada uno de ellos. Unidos por la misma pasión y por el mismo sentido de la vida, estos “locos” del alpinismo, a sabiendas de la imposibilidad del intento, se enfrentaron a la mortífera arista este del Annapurna sin pensárselo dos veces.
Provenientes de distintas y muy diferentes nacionalidades, la patria de todos ellos es la montaña.
Pues eso, Pura Vida.
Uno de los personajes de la película Shortbus (John Cameron Mitchell, 2006) decía algo así como ”antes quería cambiar el mundo, ahora me conformo con salir con dignidad de esta habitación”. No es el único diálogo interesante de aquel film, que narra las vivencias entorno a la sexualidad de varios personajes neoyorquinos, pero se me quedó grabado en la mente y lo dejé reposar hasta que reapareció para cobrar todo su sentido, cuando mi amigo, el periodista de EL PAÍS, Iker Seisdedos, me sugirió que por-qué-no-hacer un documental sobre La Otxoa. Y así nació esta historia.
Más de 4 años después, estamos llegando al final de la producción de La Otxoa, sin complejos sobre la vida del artista y transformista bilbaino José Antonio Nielfa, La Otxoa. No voy a desvelar nada sobre la película pero estoy seguro que dará que hablar y mostrará a La Otxoa de una forma original y diferente, alejada de la imagen suya a la que estamos acostumbrados. La única pista sobre su contenido ya la he adelantado con la frase de Shortbus…
Como mi primer documental, Zu zara nagusia (2008), también ha sido producido por IDEM 4. Esta vez se trata de una coproducción internacional con Francia (Mécanos Productions) y han entrado también, por parte de nuestro país vecino, el Ministerio de Cultura (el CNC), la TLT (Teletoulouse) y esperemos que pronto lo haga también la Procirep. Por nuestro lado, ETB, TVE y el Gobierno Vasco. Una suerte y un privilegio con la que está cayendo. También una odisea pero con final feliz.
Hay fecha prevista para su estreno en Francia, en la cadena TLT el próximo 28 de septiembre. Y desde ahora hasta entonces, iré contando más cosas en el blog…
Llevaba unos meses sin escribir aquí, y ni me había enterado de que incluso había varios comentarios sin responder (he dejado de recibir las alertas por mail, será por eso); así que, mis disculpas a todos por esta desatención.
Recuerdo ahora que, cuando empecé a escribir BilbaoMeMata hace dos años, chequeaba las visitas diarias cada dos por tres (que se lo pregunten sino a Asier Guerricaechebarria) y pensaba, iluso de mí, que si me dedicaba a ello podría empezar pronto a ganar dinero… Pero eso por supuesto que no pasó; y, al final, me he dado cuenta de que tampoco me importa demasiado, puesto que a lo tonto el próximo post será el número 100, y lo que vale es que lo que escribo lo sigo haciendo en plena libertad y a mi ritmo.
Desde que hace un par de meses, el productor francés Jean Michel Rodrigo (de Mecanos Productions, coproductores junto a IDEM 4 de La Otxoa, vivir sin complejos) nos confirmara el interés real de la televisión francesa TeleToulouse en participar en este documental (y por consiguiente, la posibilidad real de desbloquear financieramente el mismo, es decir, terminarlo dignamente), he estado sin parar haciendo diferentes cosas; la mayoría en la producción audiovisual, todas ellas provechosas, algunas divertidas, otras no tanto, que ya les iré contando en sucesivos posts… Queda por escrito por tanto la promesa de escribir, como promesa de obligado cumplimiento.
El pasado viernes terminamos el rodaje de “La Otxoa, vivir sin complejos”. Organizamos una fiesta en el bar de José Antonio de la calle Lersundi. Podría decir que me lo pasé en grande, sino es porque yo no estaba de fiesta y bastante tenía con tratar de no parecer un ansioso sin idea de dirigir delante de Josean Roigé, el operador de steadycam, que hizo también las veces de director de fotografía, ante la ausencia de Olivier Van der Zee. He estado revisando el material hoy y la verdad que hay cosas muy interesantes.
No sé en qué quedará todo esto pero ýa tengo ganas de que llegue el lunes que viene para comenzar a montar el documental en París junto a Marina Paugam, realizadora, editora y directora de fotografía… Aquí les dejo el teaser que hicimos Manu Duarte y yo:

Organizado por la productora de arte Consonni, AlhóndigaBilbao presenta el seminario “Artists Killed Media Stars“, desde hoy 12 de enero hasta el 14 sábado. Su temática es de lo más estimulante: se abordarán las complejas y cambiantes relaciones entre la televisión, el cine, el vídeo y el arte. No sé si serán complejas estas relaciones, pero desde luego que sí son cambiantes y mucho, y más con la que está cayendo.
Lo más destacado de “Artists Killed Media Stars” es ElectroClass, una película dirigida por la artista María Ruido y producida también por Consonni, que toma el archivo de ETB como material de base. Se trata de una reflexión sobre la disolución del concepto de clase trabajadora tradicional y sobre la radical transformación de la ciudad de Bilbao en las tres últimas décadas. Tuvimos la oportunidad de ver parte de este trabajo en primicia en el pasado Zinebi, y se pudo apreciar que el proyecto ElectroClass tiene el poder de trasladarnos en el tiempo, gracias al poder magnético que tienen esas imágenes aéreas de los Altos Hornos o de los disturbios por el cierre de Euskalduna (como en la imagen de aquí abajo).
Durante el seminario, habrá conferencias y mesas redondas sobre el pasado y presente de la televisión y su relación con el arte, por parte de ponentes como la propia María Ruido, Martha Rosler, Jeanne Van Heeswijk, Fito Rodríguez, Ingrid Guardiola, Angel Quintana, Patrick Watkins, Félix Pérez-Hita o María Mur Dean.
Y por último, también habrá proyecciones. En la sala Bastida, se proyectará el largometraje documental La commune (de Paris, 1871) de Peter Watkins que será presentado por su hijo, Patrick. Watkins es un maestro del docu ficción o del docudrama como así lo llaman en el mundo anglosajón y un visionario sobre el impacto y la influencia de los mass media en nuestros días. Obras como Culloden (1964) y, sobre todo, Punishment Park (de 1971 y en la imagen de abajo, en la que una decena de hippies son enjuiciados y condenados a un campo de castigo… y de algo más) es de lo mejor del cine documental moderno.

Para quien no haya visto ninguno de los documentales de Watkins, La Commune puede resultarles un poco duro para ir abriendo boca. Rodada en estudio y en blanco y negro, se trata de más de 3 horas (originalmente, duraba 5 h y 45 minutos) del relato de la revuelta de los ciudadanos franceses y los acontecimientos que vinieron después. A modo de reportaje televisivo, un equipo de TV (sí, sí de televisión… ¡Y en 1871!) se sumerge en un grupo de revolucionarios del barrio obrero de Belleville, lugar donde se sitúa la génesis del movimiento comunista. Aunque puede hacerse demasiado largo, poder ver esta película hoy en día, tiene su aquel. Sobre todo, con la revuelta de los indignados latente aún en nuestras calles. Aquí está la declaración de Watkins a raíz de la nueva edición que se hizo de La Commune en el 2004.
Las inscripciones pueden hacerse a través de la web de Consonni (www.consonni.org) hasta completar aforo, y tienen un precio de 5 euros la tarde del jueves, 15 euros la jornada completa del viernes (incluida la comida con ponentes y asistentes), y 5 euros la sesión del sábado por la tarde. Asimismo, existe la posibilidad de adquirir el bono para todas las sesiones, con un coste de 20 euros.

Las Acacias, película dirigida por el cineasta argentino Pablo Giorgelli y coproducida por la productora bilbaína Armonika Entertainment (Eduardo Carneros, Javier yEsteban Ibarretxe, que aparece con Giorgelli subiendo a recoger el premio en el video de abajo a partir del minuto 10), se alzó con el premio de “Horizontes Latinos” en el recién clausurado Festival de San Sebastián. El jurado compuesto por Daniela Michel, Juan Diego Botto y Javier Martín recompensó esta coproducción hispanoargentina que ya ganó el prestigioso premio caméra d’or en la última edición del Festival de Cannes. El premio está dotado de 35 000 euros: 10 000 van a parar al propio director y 25 000 al distribuidor de la película en España; en este caso, la distribuidora vasca Festival Films.
Aunque ya la había visto, la volví a disfrutar el jueves pasado durante la presentación oficial en el Kursaal. Las Acacias es una de esas películas en la que encuentras algún detalle nuevo cuando la vuelves a ver. Esta vez, quizá influido por la lectura de Making Movies de Sidney Lumet, me fijé bastante en la edición de María Astrauskas (esposa del director) y el tempo utilizado al presentar a los únicos 3 personajes del film. Recordemos que es la historia de un camionero bastante uraño que traslada a una madre y su bebé de la frontera de Paraguay hasta Buenos Aires. Aparentemente no pasa nada, apenas hay diálogo, pero en ningún momento desvíamos la atención de lo que sucede en la pantalla. Y eso, creo que es debido al ritmo pausado de la primera parte.
El premio es un espaldarazo para que esta película de autor encuentre su público en taquilla. Por supuesto que les mantendré informados del estreno inminente de la película. Vamos a luchar para que esta película tenga el mismo éxito en los festivales que en los cines comerciales.










